El cine gore es aquel que, dentro del género del terror, enfoca su interés en la violencia explícita y la exhibición directa de las escenas con mayor contenido de sangre. Mutilaciones, desmembramientos, vísceras, litros y litros del fluido rojo y todo tipo de excesos son las características principales de un subgénero que ha despertado tantos adeptos como polémicas.
Como en la mayor parte de las columnas que hemos realizado semanalmente, el inicio del gore se remonta casi a los inicios mismos del cine. En 1916 y muy lejos de considerar a la violencia como un género específico, el revolucionario David W.Griffith realizó en Intolerancia una idea precursora. Durante el film vemos explícitamente cómo una lanza atraviesa el abdomen de un soldado, y dos decapitaciones. Pero sería recién en la década del 60 donde el objetivo de la narración busque contar una historia a través de la violencia.
Actualmente, el gore es un subgénero muy reconocido, cuyos principales estandartes se encuentran en el cine de clase B de la década de los 80. Desde George Romero, hasta Sam Raimi, todos han puesto su granito de arena para no sólo crear y explotar la idea, sino también en crear lo que hoy se considera como la generación de videoclub ; jóvenes ávidos por el cine de bajo presupuesto que nunca llegaba a las salas.
Como todo movimiento, la evolución ha hecho del cine gore un puente para crear uno más novedos y, si se quiere, más extremo. A partir del film Hostel de Eli Roth (2001) los críticos empezaron a denominar este tipo de propuestas gorno (mezcla entre los términos gore y porno). Por otro lado, se puede encontrar muestras del subgénero en otro tipo de ofertas, siendo la más común la comedia.
Pensado como un método para la crítica social (en esto Romero fue un precursor) pasemos entonces a realizar un análisis de algunos ejemplos gore en la historia del cine y cómo ha llegado hasta nuestros días.
Festival sangriento, de Herschell Gordon Lewis (1963)
Denominada como la primera cinta enteramente gore, se trata de una locura pergeñada por el director donde cuyo único protagonista debía ser la sangre. Para el casting Gordon Lewis logró conseguir un interesante grupo de chicas exóticas (que en aquellos momentos formaban parte del movimiento nudie , donde se filmaba principalmente el cuerpo de las mujeres) encabezado por la playmate Connie Mason.
La historia se centra en una madre que contrata a un cocinero para la fiesta de su hija. Éste le promete una recepción temática egipcia y un plato que “no ha sido preparado en 5.000 años”. Sin embargo Ramsés (léase, el nombre del chef) tiene sus propios planes: realizar un platillo con los miembros de señoritas vírgenes para despertar a una antigua diosa.
Clase B a más no poder, la película carece totalmente de argumento y de capacidad actoral. Pero las escenas incluyen desmembramientos que son realmente sorprendentes. Fue un éxito para la época recaudando más de 4 millones de dólares.
El trailer oficial y alguna de las míticas escenas.
La noche de los muertos vivos, de Geroge Romero (1968)
Un por entonces desconocido director decide lanzar a través de una propuesta sencilla, la película en blanco y negro que cuente cómo los muertos regresan a la vida. Corría 1968 y el entonces joven George Romero daría inicio a una de las sagas más perdurables del género del terror en toda la historia. La noche de los muertos vivos está filmada en blanco y negro, con un presupuesto muy bajo, y forma parte de la columna vertebral del cine clase B.
A través de un ataque y un aviso de la radio, se mete al espectador en la historia: los muertos regresan a la vida (no quedará demasiado en claro el por qué durante toda la saga) y los humanos sobrevivientes deben evitar ser alimento de zombies. Jarabe de chocolate como sangre, crítica social (pude ser considerada como una reflexión sobre el racismo norteamericano) y, por supuesto, mucha diversión, es lo que ofrece esta primera parte de una saga que quedó en la memoria colectiva de todos.
Trailer original.
Holocausto caníbal, de Ruggero Deodato (1980)
Así como el Spaghetti western encontró en la filmografía italiana a un muy preciso Sergio Leone, podríamos decir que el género de terror encontró en Deodato –aunque en menor medida- la misma intención de traspasar aquel movimiento que se gestaba en Estado Unidos a las líneas europeas. Si bien está filmada en inglés, Holocausto Caníbal fue censurada en muchísimos países, sirviéndole también como excusa para generar un éxito aún mayor.
Precursora de cintas como El proyecto Blair Witch , la película nos cuenta la historia de 4 documentalistas que se sumergen en la selva amazónica en busca de contacto con las tribus del lugar. Ante la desaparición de los realizadores, un profesor saldrá en busca de los jóvenes, o lo que quede de ellos.
Si bien intenta ser una cruda muestra del comportamiento humano, el film se regocija en los excesos; a punto tal que durante la filmación se asesinó a media docena de animales mientras la cámara (y por ende, nosotros) lo registramos. Aunque muchos la consideran una película de culto y la composición narrativa es excelente, el contenido mismo del film hace dudar respecto a cuál es el verdadero sentido de este circo romano.
Trailer original: atención a la banda de sonido (lo mejor del film sin dudas) y la promoción de la película.
Pesadilla en la calle del infierno, de Wes Craven (1984)
La muestra inicial de cómo el gore llega al mainstream hollywoodense de la mano de uno de sus directores preferidos del género. Basándose en la historia de un hombre que es incinerado por ser acusado del crimen de varios niños durante la década del ‘40, dio lugar a uno de los villanos más representativos del cine: Freddy Krueger . El actor Robert Englund y el equipo de producción dieron forma a uno de los grandes malos de la época. ¿Quién no recuerda a Johnny Deep siendo tragado por la cama, para luego despedir una impresionante chorrera de sangre?
Aunque la saga de Freddy tuvo varias partes (9 si contamos la remake que se estrenará en 2010) esta primera entrega es sn duda la mejor y la más apasionante. Las estadísticas dicen que, en el filme se usaron más de 1.800 litros de sangre. ¿Será cierto?
La mítica escena: a Deep se lo “lastra” una cama.
Planet terror, de Robert Rodríguez (2007)
El proyecto Grindhouse , encabezado por Quentin Tarantino y Robert Rodríguez, buscaba recuperar las dobles funciones a un mismo precio de las década del 70 y 80. Para ello, cada uno dirigió una película que el otro produjo.
Si bien Death Proof es una cinta muy interesante, la Planet Terror de Rodríguez es sin duda una buena muestra de cómo ha llegado el cine gore hasta nuestros días sin convertirse en productos sádicos como El juego del miedo o Hostel . Aunque con reminiscencias a películas de antaño, el director del film Del crepúsculo al amanecer (otra buena muestra de la capacidad del realizador) logra juntar un reparto de estrellas y hacerlas pasar por situaciones totalmente delirantes.
La historia nos muestra cómo los experimentos del ejército (atención con la bajada de línea) transforman a toda una ciudad en seres gangrenosos en busca de carne humana para alimentarse. Una bailarina y un improvisado grupo de guerreros deberán defenderse del ataque.
Desde Bruce Willis, hasta el mismo Tarantino todos se convertirán progresivamente en zombies sedientos de sangre, mientras vemos como el personaje de Ross McGowan utiliza una metralleta de prótesis para su pierna.
La locura inventiva, marca registrada de los mejores filmes de Rodríguez se hizo presente por última vez en Planet Terror ; una verdadera muestra del cine gore actual.
Usos y abusos de una mente delirante: el extraño recurso de la pierna-metralleta.