Las biografías de personajes célebres ha sido siempre un punto de interés para el cine. Ya sea como punto de partida, como un gancho comercial, o para un retrato exacto, el traspaso de la vida de la “persona” precediendo al “personaje” podría significar una mayor identificación con el espectador.
Actualmente de moda, el repaso sobre cómo un simple individuo llega a la gloria prácticamente eterna (en el caso del cine histórico) o supera barreras impensadas (en los relatos que no alcanzan gran popularidad por sí mismas), lo cierto es que la simple atención acerca de cuántas películas se basan en biografías verídicas desprendería un número que sorprendería a más de uno.
Las mujeres, siempre objeto de deseo, siempre exaltadas hasta lo imposible, consiguieron en el cine un espacio importante en cuánto a representaciones biográficas. Para muchas de las actrices que las personificaron también fue una catapulta hacia el estrellato.
Porque el género biográfico hoy está muy vigente, y porque el mundo del proyector siempre les guardo un lugar especial a ellas, hoy hacemos un repaso de algunos films basados en biografías de mujeres.
Juana de arco, de Luc Besson (1999)
El glorioso director de El perfecto asesino y Angel-A se instala en Estado Unidos para producir algunas de sus películas menos interesantes. Luego de la olvidable El quinto elemento, la diagramación de la vida de Juana de Arco provocaba tanto miedo como curiosidad. Con tantas críticas a favor como en contra, la verdad es que se trata de un buen film que tiene muchos puntos de encuentro con Corazón valiente , la cinta de Mel Gibson.
Con un gran reparto, la producción y la música ganan un buen lugar en la historia. Milla Jovovich se luce en su papel y demuestra que puede ser una gran actriz, aún cuando posteriormente no hizo buena elección de sus papeles. John Malkovich también hace un muy buen aporte. Si bien la principal falla recae en que todo el film está hablado en inglés (con historia y director franceses), todavía se le pueden rescatar algunas cosas.
La fantástica banda de sonido compuesta por Eric Serra:
Erin Brockovich, de Steven Soderbergh (2000)
La ultra famosa Julia Roberts encarna el papel de una mujer que descubre cómo una empresa multinacional contaminó las aguas que luego provocaron cáncer en las poblaciones aledañas. La lucha de Erin contra la empresa es uno de los puntos fuertes del film, pero no el único; el carisma de la actriz, sumados a su muy buena interpretación (con la cual se llevó un Oscar) hace que la película sea una oportunidad no sólo para conocer su lucha, sino también la dura vida personal que llevaba. Divorciada y con tres hijos, Brockovich se animó a poner en jaque a la empresa mientras debía oficiar de madre y lidiar con su trabajo.
Una gran historia contada por el director de Traffic , con una Julia Roberts que se adueña de la historia y la hace propia. Como dato curioso, la escena en que el personaje principal y sus hijos están en un bar cuenta con un participante especial: la mesera que sirve el café es la verdadera Erin Brockovich.
Sheryl Crow canta “ Every Day Is A Winding Road", de la banda sonora original de la película.
La vié en Rose, de Olivier Dahan (2007)
La increíble historia de la cantante más reconocida y la voz más espectacular de Francia encuentra en La viè en Rose una superproducción acerca de los puntos más importantes en la vida de Edith Piaf. El director de Los ríos color púrpura 2 , realiza una biopic en la que se tocan todos los detalles destacados en su vida. Desde sus experiencias en los prostíbulos, la relación con sus padres, su increíble talento, los constantes excesos y la gloria alcanzada se riñen en un film cuyo valor artístico es un poco menor al sentimiento de ver a La Mòme en pantalla grande.
Con una interpretación magistral de Marion Cotillard (la reciente compañera de Johnny Deep en Enemigos públicos ) la historia atemporal nos permitirá verla en pleno desarrollo y en sus años más vetustos.
El increíble aporte de la actriz, por el cual también se llevó un Oscar, es la manera perfecta de ver a Piaf en escena. Todo y cada uno de los gestos están presentes en la interpretación de Cotillard. Si bien el filme recae en algunos lugares comunes y le da un trato algo injusto al personaje (muchas veces resalta el costado más obscuro con demasiado énfasis) La viè en Rose sigue siendo una biopic muy lograda con una protagonista antológica, un despliegue visual acertadísimo y una música como sólo Piaf pudo reproducir.
Los increíbles gestos y la impecable interpretación de Cotillard, con la inconfundible voz de fondo:
La otra Bolena, de Justíin Chadwick (2008)
Este director británico debutó en las grandes ligas con un hallazgo más que interesante: logró juntar a dos de las actrices más hermosas de Hollywood. En La otra Bolena , Scarlet Johanson y Natalie Portman se sacan chispas como María y Ana Bolena respectivamente. Aquí se enfrentarán por el amor del rey Enrique VIII.
Aunque el carácter histórico del film es nulo (Ana no tuvo nunca una hermana) la representación histórica y un relato interesante hacen del film un buen entretenimiento. Con la destacada participación de Portman (que aquí demuestra una vez más su maestría como actriz) La otra Bolena es una interesante incursión al mundo ficticio creado en base a uno de los personajes más importantes de la realeza inglesa. Con todo el poderío político y el enorme carácter de la Bolena original, el director a veces cae en los lugares comunes del culebrón romántico. Sin embargo la película no deja de ser una historia interesante. Existe también un film británico de 1969 que retrata la vida de Ana Bolena. Su nombre es Ana de los mil días .
La ejecución de Ana Bolena (spoiler)
Frida, de Julie Taymor (2002)
Salma Hayek siempre estuvo obsesionada por la vida de su compatriota pintora. Así, luego de obtener los derechos pertinentes, se encargó de producir y protagonizar la película. Pero tuvo que resignar varias cosas (la vida de la artista fue compleja: políticamente incorrecta, sexualmente liberal y trágicamente atractiva). De esta manera, los diálogos están reproducidos íntegramente en inglés –horrible costumbre norteamericana- y los costados más polémicos fueron alivianados por Hollywood. Así y todo, Frida es una película muy interesante en su historia, narración y exaltación visual. La directora utiliza la animación y la construcción surrealista para representar algunos de los momentos más terribles de su vida.
La performance de Hayek, aunque alejada de la “fealdad” de Frida, es muy buena. El elenco restante también acompaña de mil maravillas: el gran Alfred Molina como Diego Rivera (su esposo) y Geoffrey Rush como Trotsky. Dada la amistad de la protagonista, también aparecen en breves cameos, Edward Norton, Antonio Banderas, Ashley Judd y hasta la argentina Mía Maestro.
Con grandes interpretaciones, una apuesta estética muy jugada y una historia que se centra más en sus amores que en su vida profesional Frida es una película de gran interés que se recomienda fervientemente.
Chavela Vargas, como La muerte, le canta a Frida “La llorona”