La temática homosexual siempre ha despertado un inusitado interés no sólo por la industria de Hollywood, sino también por un cine independiente que supo otorgarle una cara más fresca y un nuevo punto de vista (más polémico, más directo) sobre un tema que durante mucho tiempo ha sido tabú e incluso víctima de censuras.
La condición “afeminada” de algunos hombres ha sido tomada casi desde los mismos inicios del cine: ya en el cine mudo era muy común la utilización de un hombre que elegía a otro antes que la mujer como gag en las comedias mudas de la década del 10 y el 20.
La aparición del cine sonoro no marcó una diferencia sustancial, aunque sí agregó cierto melodrama a las situaciones. En La reina Cristina (1930), Greta Garbo encarnaba a la reina de Suecia en el siglo XVI, cuya condición homosexual se mantenía en absoluto silencio.
Así como desde la misma historia del cine, la temática gay siempre estuvo vigente, a veces más ingenua, a veces más evidente. Dado que el séptimo arte siempre retrató la homosexualidad, haremos un repaso aquí por algunos títulos destacados.
La mala educación, de Pedro almodovar (2004)
Una de las cintas más criticadas de Pedro Almodóvar, es una inmersión al mundo homosexual de dos personajes que, ya adultos vuelven a encontrarse. Cuando un director de cine está buscando guión para su nueva película, un joven actor se presenta asegurando ser su amor adolescente, durante los años de convento. Entre manos carga Con un guión titulado “La visita” que cuenta la historia de ambos. ¿Pero que pasaría si ésta se cuenta desde otro punto de vista?
Aún cuando puedan exigirse ajustes narrativos, lo cierto es que La mala educación es una muy interesante película que plasma el mundo almodovoriano de manera brillante. Gael García Bernal sorprende en el papel de un travesti con una satisfactoria actuación. Más allá de ciertos excesos, el film merece un visionado –e incluso más- para poder desmembrar cada parte y entenderla como un todo.
Trailer:
La virgen de los sicarios, de Barbet Schroeder (2000)
Basada en la novela autobiográfica de Fernando Vallejos, cuanta la historia del escritor que regresa a Medellín (Colombia) luego de varios años de ausencia. En su retorno encuentra una ciudad tomada por el vandalismo y el narcotráfico. Pronto conocerá a Alexis un joven sicario de 16 años con quién comenzará una relación. Polémica coproducción francesa-colombiana que en su momento tuvo el riesgo de no ser exhibida por pedido de los sectores nacionales más conservadores. Con una historia plagada de violencias y que pone a la vista lo peor de la sociedad, La virgen de los sicarios es una grandísima película que si bien muestra lo peor de la sociedad colombiana, es mucho más pesimista que su realidad.
Fragmento del film:
El placard, de Francis Veber (2000)
Comedia francesa protagonizada por dos de los actores más populares de Francia (Daniel Auteuil y Gerard Depardieu) y dirigida por el intrínseco realizador de La cena de los tontos . Aquí vemos como el empleado de una empresa decide correr el rumor sobre su homosexualidad para evitar un inminente despido, mientras tanto su jefe, intenta redimirse luego de una broma homofóbica.
Si la creación de una falsa condición gay es un lugar común dentro del cine, lo cierto es que El placard , propone una mirada acertada acerca de los prejuicios y las buenas intenciones que terminan por discriminar más que el propio rechazo. Aunque con mirada superflua, la comedia de Veber se encarga de demostrar que la homosexualidad ya no propone una distancia, sino todo lo contrario.
Trailer:
Nadie es perfecto, de Joel Schumacher (1999)
Aún cuando la maniquería de un director tan poco talentoso como Schumacher (responsable de las últimas dos Batman de la primer saga) profesara cierto rechazo ante su obra, lo cierto es que ha demostrado en algunos casos un buen gusto por las historias más íntimas. Y ahí es donde encontró cierto respiro.
Walt (Robert De Niro) es un severo ex guardia de seguridad que queda hemipléjico y comienza a tomar clases de su vecino travesti (Philip Seymour Hoffman) al que odia profundamente. Aún cuando todos los excesos están a la orden del día, Schumacher logra retratar los bajo fondos norteamericanos de forma casi claustrofóbica; y si bien la mirada está aggiornada con demasiado retoques hollywoodenses (dinero, policías y desapariciones) lo cierto es que el duelo actoral entre estos grandes intérpretes resultan de una delicia a la cual es fácil entregarse. Todos los estereotipos acerca del mundo gay y drag queen se presentan desde el punto de vista más bajo, pero la dupla actoral salva la historia con sendas encarnaciones que evitan una estrepitosa caída.
Priscilla, la reina del desierto, de Stephan Elliot (1994)
Tres travestis cruzan el desierto australiano para acudir a una oferta de trabajo en un hotel. Entre parajes, exhibiciones de su espectáculo y personalidades encontradas, poco a poco cada uno irá descubriendo partes de sí mismo que no conocían. Reconocida como una de las mejores películas de temática gay, Priscilla… es una road movie con gran fotografía y excelente montaje. En sí, trata de una brillante reflexión sobre las minorías y la posibilidad de convivencia entre distintos ideales y costumbres. Plagada de excelentes interpretaciones, se convierte en un estandarte de la mirada cinéfila sobre la condición homosexual.